Comprensión de la Obesidad Infantil

Un recurso educacional provisto por la Coalición de Acción contra la Obesidad
(OAC-Obesity Action Coalition)

¿Qué es la obesidad infantil?

La obesidad infantil afecta a más del 30 por ciento de los niños, por lo que resulta la enfermedad crónica más común de la infancia.

¿Con sobrepeso u obeso?

A lo largo del folleto “Comprensión de la Obesidad Infantil”, los términos “con sobrepeso” y “obeso” se utilizan indistintamente. Los Centros para el Control de Enfermedades prefieren el término “con sobrepeso”, mientras que los medios masivos con frecuencia utilizan el término “obeso” al referirse a los niños.

Causas de la obesidad infantil

La obesidad no solamente es un problema cosmético. En la actualidad, más y más niños están siendo diagnosticados con diabetes, hipertensión y otras condiciones comórbidas asociadas con la obesidad y la obesidad mórbida.

A un niño se le define como “con sobrepeso” si el porcentaje de peso conforme a su edad es mayor a 95 por ciento. A un niño se le define como “en riesgo de sobrepeso” si el porcentaje de peso conforme a su edad es mayor a 85 por ciento y menor a 95 por ciento.

Causas de la obesidad infantil

Aunque las causas de la obesidad infantil son muy extensas, ciertos factores se identifican como los  que principalmente contribuyen a esta epidemia. Las causas asociadas con la obesidad infantil incluyen las siguientes:

  • Ambiente
  • Falta de actividad física
  • La herencia y la familia
  • Patrones de dieta
  • Estatus socioeconómico

Ambiente

El entorno actual juega un papel principal en moldear los hábitos y percepciones que tienen los niños y los adolescentes. Un gran contribuyente es la prevalencia de comerciales televisivos que promueven alimentos y hábitos alimenticios no saludables. Además, el ambiente de los niños se encuentra rodeado de influencias que degradan la importancia de la actividad física.

Hoy en día se estima que de cada dólar que se gasta, aproximadamente del 40 al 50 por ciento se invierte en alimentos fuera del hogar en restaurantes, cafeterías, eventos deportivos, etc. Así mismo, debido a que el tamaño de las porciones ha aumentado, al comer fuera de casa las personas tienden a consumir una mayor cantidad de comida (calorías) que cuando lo hacen en casa.

Las bebidas tales como el refresco y el jugo en cajas tetra-pack también contribuyen de gran manera a la epidemia de la obesidad infantil. No es raro que un refresco de 32 onzas, que en el mercado se encuentre dirigido a los niños, contenga aproximadamente 400 calorías. El consumo de refresco en los niños se ha incrementado en 300 por ciento durante los últimos 20 años.  Estudios científicos han documentado un incremento en el riesgo de adquirir obesidad de 60 por ciento  por cada refresco regular consumido por día. Las bebidas en cajas tetra-pack, los jugos, las bebidas de fruta, y las bebidas deportivas presentan otro considerable problema: éstas  contienen una cantidad significativa de calorías, y se estima que 20 por ciento de los niños que actualmente tienen sobrepeso lo presentan debido al excesivo consumo de calorías contenido en las bebidas.

Falta de actividad física

Los niños en la sociedad actual presentan una disminución en la actividad física en general. El creciente uso de las computadoras, el incremento en el tiempo que se pasa viendo la televisión, y el decremento en la actividad física en las escuelas, han todos contribuido a que los niños y adolescentes lleven un estilo de vida más sedentario.

Otro factor principal que contribuye a la epidemia de la obesidad infantil es el incremento en el estilo de vida sedentario de los niños. Los niños en edad escolar pasan la mayor parte de su día en la escuela, en donde su única actividad física la realizan durante el receso o durante las clases de educación física. En el pasado, era un requisito hacer educación física todos los días.  En el presente, únicamente el 8 por ciento de las escuelas primarias (elementary schools) y menos del 7 por ciento de las escuelas secundarias (middle schools) y preparatorias (highschools) en los Estados Unidos tienen como requisito que se haga educación física diariamente.

Tan sólo el 50 por ciento de los niños y adolescentes de 12 a 21 años de edad participa de manera regular en actividad física rigurosa, mientras que 25 por ciento de los mismos reporta no realizar ninguna actividad física. El niño promedio pasa dos horas al día viendo la televisión, pero 25 por ciento de los niños ve televisión por lo menos cuatro horas al día.

La herencia y la familia

La ciencia muestra que la genética desempeña algún papel en la obesidad. Se ha probado que los niños que tienen padres obesos presentan mayor probabilidad de ser obesos. Los cálculos indican que la herencia contribuye de 5 a 25 por ciento en el riesgo de desarrollar obesidad. Sin embargo, por sí mismos, los genes no siempre determinan que un niño presente sobrepeso u obesidad; los comportamientos aprendidos de los padres son un contribuyente mayor. Los padres, especialmente aquéllos con hijos en riesgo de desarrollar obesidad a edad temprana, deberían promover en los mismos la alimentación y la elección de un estilo de vida sanos desde las primeras etapas de su desarrollo.

Patrones de dieta

Durante las últimas décadas, los patrones de dieta han cambiado significantemente. La cantidad promedio de calorías consumidas por día ha aumentado dramáticamente. Más aún, el aumento en la ingesta calórica, ha  a su vez disminuido los nutrimentos necesarios para una dieta saludable. Las porciones de comida también juegan un papel importante en los insanos patrones de dieta que se han desarrollado. La prevalencia de las opciones “extra grande” y de los bufés “todo lo que pueda comer” crean una tendencia de sobrepeso. En combinación con la falta de actividad física, los niños consumen más (calorías) y gastan menos.

Estatus Socioeconómico

Los niños y adolescentes provenientes de hogares de más escasos recursos se encuentran en mayor riesgo de ser obesos. Esto es el resultado de diversos factores que influencian los comportamientos y las actividades. Los niños con más escasos recursos no siempre tienen los medios para participar en actividades extracurriculares, lo que resulta en una disminución en la actividad física. Además, las familias a las que se les dificulta pagar sus gastos y tener entradas económicas, con frecuencia optan por las comidas rápidas, las cuales contienen más calorías, grasas y azúcar.

El nivel educativo también contribuye al aspecto económico asociado con la obesidad. Los padres con poca o nula educación no han sido expuestos a información referente a nutrición apropiada y a elecciones sanas de alimentos, lo cual dificulta que estos importantes valores sean inculcados en sus hijos.

Medición de la obesidad en los niños

La categoría de peso para niños y adolescentes se define considerando las diferencias normales en grasa corporal entre niños y niñas, así como las diferencias en grasa corporal a variadas edades. En niños, las categorías de peso se determinan pesando al niño y graficando el resultado en una tabla de peso conforme a edad. Existen curvas separadas de peso conforme a edad para hombres y mujeres que van de los dos a los 20 años.

Percentiles de peso conforme a edad: Niños de 2 a 20 años

Graficación del percentil de peso conforme a edad de su hijo

Para graficar el percentil de peso conforme a edad de su hijo, identifique la edad del mismo en la parte inferior de la tabla, y del lado izquierdo localice su peso corporal. Cuando haya localizado el peso y la edad, trace el punto en la gráfica utilizando una pluma o un lápiz. Una vez que haya trazado la medida, identifique el color correspondiente entre aquéllos que se encuentran al pie de la tabla para determinar el percentil de su hijo.

Percentiles de peso conforme a edad: Niñas de 2 a 20 años

Tratamiento de la obesidad infantil

El tratamiento de la obesidad en niños y adolescentes difiere del tratamiento en adultos. Involucrar a la familia en un programa de manejo del peso para el niño es un elemento clave en el tratamiento. El tratamiento de la obesidad pediátrica no se logra simplemente por medio de dieta. Se necesita dar dirección a múltiples aspectos en los patrones del estilo de vida, nutrición, y actividad física del niño y de la familia. Antes de discutir cualquier plan de tratamiento, usted debe primero establecer las metas deseadas. Si su hijo tiene sobrepeso o se encuentra en riesgo de adquirirlo, es importante que usted trabaje con su proveedor de atención médica para desarrollar un plan individualizado de cuidados que incluya metas y medidas de acción realistas.

Como sistema de apoyo, la familia es esencial para asegurar que las metas en el manejo del peso se cumplan. Usted debe primero evaluar la disposición que tengan el niño y la familia para hacer cambios. Si el niño está muy deprimido, la depresión debe atenderse antes de trabajar en su problema de sobrepeso. Si un niño deprimido intenta perder peso y no tiene éxito, esto podría empeorar su depresión o disminuir su autoestima.

De manera similar, si existe mucho estrés en la familia en ese momento, no es ideal hacer el intento y adquirir otro problema aún mayor. En algunas situaciones en las que hay depresión o estrés considerable, podría ser más apropiado para el niño y la familia que se buscara consejería para tratar estos asuntos. Además, si los padres expresan poca preocupación relacionada con el sobrepeso de su hijo, no están listos para realizar los cambios necesarios.

Es importante que hable con su médico sobre las opciones para tratar la obesidad infantil. Los variados tratamientos para la obesidad en niños y adolescentes incluyen los siguientes:

  • Terapia por medio de dieta
  • Actividad física
  • Modificación del comportamiento

Terapia por medio de dieta

Al tratar a un niño o a un adolescente obeso, con frecuencia se recomienda que se tenga una consulta con un dietista especializado en las necesidades de los niños. Los dietistas son quienes de mejor manera pueden ayudar a los niños a entender los hábitos de alimentación sanos, y la forma de implementarlos en su dieta a largo plazo.

Los dietistas no siempre recomiendan que se restrinja la ingesta calórica en los niños. Enseñarlos a leer las etiquetas en los alimentos, a reducir las porciones, a entender la pirámide alimenticia y a tomar bocados más pequeños más despacio es, por lo general, la información que se proporciona para cambiar los hábitos alimenticios de los niños.

Actividad física

Otra forma de tratamiento de la obesidad en niños es aumentar la actividad física. La educación física es un importante ingrediente a largo plazo para los niños, ya que los estudios indican que la inactividad durante la infancia se ha relacionado con un estilo de vida sedentario cuando se es adulto.

Incrementar la actividad física puede reducir, o por lo menos disminuir el aumento de los tejidos grasos en los niños obesos. El Cirujano General de los Estados Unidos (U.S. Surgeon General) recomienda que los niños realicen por lo menos 60 minutos de actividad física diariamente. Existen programas individualizados disponibles y posibles para aquellos niños o adolescentes que no tienen la capacidad para cumplir con las expectativas mínimas.

Modificaciones del comportamiento

El estilo de vida y los comportamientos se establecen a una edad temprana. Es importante que los padres y los niños se mantengan educados y enfocados en elegir las opciones que les proporcionen un estilo de vida saludable a largo plazo

Existen varias formas en las que los niños y los adolescentes pueden modificar su comportamiento para tener resultados más sanos tales como:

  • Cambiar sus hábitos alimenticios.
  • Aumentar la actividad física.
  • Educarse acerca de su cuerpo y de cómo nutrirlo apropiadamente.
  • Involucrarse en un grupo de apoyo o en alguna actividad extracurricular y establecer metas realistas respecto al manejo del peso.

¿Qué puede hacer para aprender más sobre la obesidad infantil?

La Coalición de Acción contra la Obesidad (OAC por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro basada en los pacientes, ofrece a aquéllos afectados por la obesidad infantil y a sus familiares muchos valiosos recursos. Para aprender más acerca de la obesidad infantil, por favor visite la sección “Obesidad infantil” (“Childhood Obesity”) en el sitio Web de la OAC, en www.obesityaction.org. Para mayor información, sírvase contactarnos al (800) 717-3117, o a info@obesityaction.org.

La información contendida en el folleto “Comprensión de la Obesidad Infantil” no sustituye el consejo o tratamiento médico ofrecido por un profesional de salud. La OAC recomienda consultar con su doctor y/o profesional de salud.



© 2014 Obesity Action Coalition 4511 North Himes Avenue • Suite 250 • Tampa, Florida 33614 • (800) 717-3117