Comprensión de la Obesidad

Un recurso educacional provisto por la Coalición de Acción contra la Obesidad
(Obesity Action Coalition)

¿Qué es la obesidad?

La obesidad es una enfermedad caracterizada por excesiva grasa corporal. Por lo general, las personas médicamente diagnosticadas como obesas son afectadas por factores del comportamiento, genéticos, y del ambiente, los cuales son difíciles de controlar por medio de dietas. La obesidad aumenta la probabilidad de ciertas enfermedades y de otros problemas relacionados con la salud.

¿A quién afecta?

La obesidad es una seria epidemia de salud que afecta a uno de cada cuatro estadounidenses. Se estima que más de 93 millones de estadounidenses son obesos, y se predice que este número se elevará a 120 millones en los siguientes cinco años.

¿Cuál es la diferencia entre el sobrepeso y la obesidad?

Las etapas del sobrepeso se definen médicamente por medio del índice de masa corporal (BMI por sus siglas en inglés). Un individuo con una masa corporal de 25 a 29.9 se clasifica clínicamente como con sobrepeso. Alguien con una masa corporal de 30, o más, se clasifica como obeso. Para determinar su índice de masa corporal, por favor revise la tabla que se muestra al reverso de este folleto (BMI chart), o visite el sitio www.obesityaction.org.

Las personas con sobrepeso también están en riesgo de desarrollar problemas de salud tales como enfermedad cardiaca, ataque cerebro vascular, diabetes, ciertos tipos de cáncer, gota (dolor de las articulaciones causado por exceso de ácido úrico), y enfermedad de la vesícula biliar. Tener sobrepeso también puede causar problemas como apnea durante el sueño (interrupción de la respiración durante el sueño) y osteoartritis (desgaste de las articulaciones).

Bajar de peso puede ayudar a mejorar los peligrosos efectos de tener sobrepeso, sin embargo, muchas personas con sobrepeso muestran dificultad para alcanzar un peso corporal saludable.

Índice de masa corporal (BMI por sus siglas en inglés)

El índice de masa corporal es un número que se calcula mediante dividir el peso en kilogramos de una persona entre su estatura en metros cuadrados. El índice de masa corporal se utiliza para determinar la obesidad.

Más comúnmente, la obesidad se calcula utilizando el índice de masa corporal. Un adulto con un índice de masa corporal de 30, o mayor, es clínicamente obeso. Para determinar su índice de masa corporal, por favor vea la tabla de índice corporal al reverso de este folleto o visite www.obesityaction.org.

El índice de masa corporal no se utiliza para determinar el porcentaje real de grasa corporal de una persona, pero es un buen indicador para categorizar al peso en término de lo que es sano o insano.

Por favor clic para aquí ver el gráfico de BMI.  

Con falta de peso = Menor a 18.4 | Normal =18.5 – 24.9 | Con sobrepeso = 25 – 29.9
Obeso = 30 – 39.9 | Obeso mórbido = Mayor a 40

¿Cuáles son los riesgos a la salud asociados con la obesidad?

Existen más de 30 condiciones médicas asociadas con la obesidad. Las personas obesas están en riesgo de desarrollar una o más de estas serias condiciones médicas, las cuales ocasionan una salud deficiente o, en casos severos, la muerte temprana. De hecho, más de 112,000 muertes anuales se atribuyen a la obesidad. Las enfermedades más prevalentes relacionadas con la obesidad incluyen las siguientes:

  • Diabetes
  • Alta presión sanguínea
  • Alto colesterol
  • Enfermedad cardiaca
  • Accidente cerebro vascular
  • Enfermedad de la vesícula biliar
  • Enfermedad de reflujo gastroesofageal (GERD por sus siglas en inglés)
  • Osteoartritis
  • Apnea durante el sueño y problemas respiratorios
  • Algunos cánceres

¿Cuáles son las causas de la obesidad?

La obesidad se debe a la retención individual de una mayor cantidad de calorías de las que se queman a lo largo de un extenso periodo de tiempo. Estas calorías “adicionales” se almacenan en forma de grasa. A pesar de que hay varios factores que pueden dar lugar a este desequilibrio energético en las personas obesas, los principales contribuidores son el comportamiento, el ambiente y la genética.

Comportamiento
En el agitado ambiente del presente, es fácil adoptar comportamientos que no son saludables. En el caso de la obesidad, estos comportamientos se refieren a las elecciones de alimentos, la cantidad de ejercicio que se practica, y al esfuerzo que se realiza por mantenerse sano. Basado en la elección de alimentos, en la actualidad muchas personas eligen dietas ricas en calorías pero pobres en nutrimentos. Este problema de comportamiento también se relaciona con el aumento en el tamaño de las porciones al comer dentro o fuera de casa.

Ambiente
El entorno juega un papel clave en moldear los hábitos y el estilo de vida de la persona. Existen múltiples influencias en nuestro ambiente que pueden impactar las decisiones que tomamos en lo referente a la salud. La sociedad actual ha desarrollado un estilo de vida más sedentario: caminar se ha substituido por manejar automóviles, la actividad física básica se ha reemplazado por tecnología, y los alimentos fáciles de preparar han dominado la nutrición.

Genética
La ciencia muestra que la genética juega un papel en la obesidad. Los genes pueden causar ciertos trastornos, los cuales resultan en obesidad. Sin embargo, no todos los individuos con predisposición a la obesidad llegan a ser obesos. Actualmente, la investigación está en el proceso de determinar cuáles son los genes que contribuyen de mayor manera a la obesidad.

¿Cuáles son los efectos sociales de la obesidad?

Los individuos afectados por la obesidad con frecuencia enfrentan obstáculos que van más allá de los riesgos a la salud. Uno de los componentes más dolorosos de la obesidad es el sufrimiento emocional. Frecuentemente la sociedad enfatiza la importancia de la apariencia física. Como resultado, las personas obesas con frecuencia enfrentan prejuicio y discriminación en el trabajo, tiendas, escuela y en situaciones sociales.

Efectos en el trabajo
Debido al negativo estigma asociado con la obesidad, los compañeros de trabajo y empleadores con frecuencia miran a los empleados obesos como menos competentes, flojos y carentes de auto-disciplina. Frecuentemente las actitudes discriminatorias pueden tener un impacto negativo en los salarios, ascensos y en el estatus laboral de estos empleados.

Encontrar trabajo también puede constituir una difícil tarea para las personas obesas. Los estudios muestran que los candidatos obesos tienen menos probabilidad de ser contratados que aquéllos que son delgados, a pesar de que cuenten con idénticas aptitudes laborales. Recientemente, también ha aumentado la frecuencia de casos legales involucrados con empleados obesos que fueron despedidos debido a su peso, aún cuando contaban con la capacidad para desempeñar sus responsabilidades laborales.

Efectos en la escuela
Los ámbitos educativos también proveen la posibilidad de que se den situaciones discriminatorias. Los niños obesos enfrentan numerosos obstáculos, que van desde acoso, burla, y rechazo por parte de sus compañeros, hasta actitudes prejuiciosas por parte de los profesores.

Desde una edad temprana, se expone a los niños al negativo estigma de la obesidad. A los niños obesos en ocasiones se les caracteriza por ser infelices, flojos, malvados y por no tener muchos amigos.

Ámbito de la atención médica
Las actitudes negativas relacionadas con los pacientes obesos también existen en el ámbito de la atención médica. Los pacientes obesos con frecuencia son reacios a buscar atención médica, podrían ser más propensos a posponer importantes servicios preventivos de atención médica, y cancelan citas médicas con mayor frecuencia. Posponer la atención médica puede conllevar al retraso del descubrimiento o tratamiento de condiciones comórbidas, tales como la diabetes y la enfermedad cardiovascular, a la vez que éstas se vuelven físicamente más peligrosas.

Las consecuencias de esta discriminación pueden tener un serio impacto en la calidad de vida del individuo y tan sólo intensificar el negativo estigma asociado con la obesidad.

¿Cuáles son los tratamientos disponibles para la obesidad?

Las estrategias de tratamiento de la obesidad varían de persona a persona. Comenzar el tratamiento temprano es parte esencial de tener éxito, y es importante hablar con su médico antes de iniciar cualquier tipo de programa de reducción de peso. Existen diversos métodos para tratar la obesidad, tales como la modificación del comportamiento, actividad física, programas no clínicos para el manejo del peso, pérdida de peso controlada por un médico, y tratamiento quirúrgico (por cirugía).

Modificación del comportamiento
El comportamiento juega un papel significante en la obesidad. Una manera de tratar la obesidad es modificando los comportamientos que han contribuido a desarrollar dicha enfermedad, ya sea como alternativa única, o en conjunción con otros tratamientos. Algunos de los modificadores del comportamiento sugeridos incluyen: cambiar los hábitos alimenticios, aumentar la actividad física, educarse acerca del cuerpo humano y de cómo nutrirlo adecuadamente, iniciar la participación en un grupo de apoyo o en alguna actividad extracurricular y establecer metas realistas para el manejo del peso corporal.

Actividad física
Un aspecto importante en el manejo de la obesidad consiste en incrementar o iniciar un programa de actividad física. La sociedad actual ha desarrollado un estilo de vida muy sedentario, por lo que una rutina de actividad física puede tener un gran impacto en su salud. Establezca metas realistas y asegúrese de consultar con su médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicio.

Programas no clínicos para el manejo del peso
Otra manera de tratar la obesidad es participando en programas no clínicos. Algunos de estos programas podrían ser operados comercialmente, tal como lo son las cadenas de compañías de propiedad privada para la reducción de peso. Los consejeros, libros, sitios electrónicos, o grupos de apoyo, constituyen todos formas en que usted puede involucrarse en programas no clínicos de reducción de peso.

Reducción de peso bajo control médico
Los programas de pérdida de peso médicamente controlada proporcionan tratamiento en un ámbito clínico con un profesional de atención médica titulado, tal como un doctor en medicina, una enfermera, una dietista titulada y/o un psicólogo. Típicamente estos programas ofrecen servicios tales como la prescripción de medicamentos para la reducción de peso, educación sobre nutrición, instrucción sobre actividad física, y terapia del comportamiento.

Tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico de la obesidad es una opción para aquéllos que han sido clasificados como obesos mórbidos. El obeso mórbido se define como el paciente que tiene un índice de masa corporal de 40 o mayor, o que pesa más de 100 libras por arriba de su peso corporal ideal. Además, un paciente con un índice de masa corporal de 35 o mayor, con una o más enfermedades relacionadas con la obesidad, también se clasifica como obeso mórbido. Después de que han tenido una cirugía para bajar de peso, los individuos  aún deben modificar los hábitos relativos a su estilo de vida, ajustar su dieta, e incrementar su actividad física.

Existen algunas opciones para los diferentes tipos de cirugía bariátrica, o tratamiento quirúrgico para la reducción de peso, tales como el bypass gástrico Roux-En-Y, la derivación biliopancreática con cruce duodenal y la banda gástrica ajustable por laparoscopía (LAP-BAND® System).

¿Qué puede hacer para aprender más sobre la obesidad?

La Coalición de Acción contra la Obesidad (OAC por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro basada en los pacientes, ofrece a aquéllos afectados por la obesidad muchos recursos valiosos para comenzar a educarse a sí mismos acerca de esta enfermedad, y abogar por el acceso a tratamiento seguro y efectivo.

Desde consejos prácticos sobre cómo trabajar con los proveedores de seguros, hasta la información más actual sobre la obesidad y sus tratamientos, la OAC proporciona a los individuos las herramientas necesarias para participar de manera proactiva en la lucha contra la obesidad.



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